
Estar exento de IVA significa que no repercute IVA en una entrega o un servicio, porque la actividad queda fuera del ámbito del impuesto. Su factura no incluye entonces ninguna cuota de IVA, pero tampoco puede deducir el IVA soportado en los gastos correspondientes. En este artículo puede leer cuándo se aplica una exención, qué indica en la factura, en qué se diferencia una exención del tipo cero y de la inversión del sujeto pasivo, y cómo se estructura una factura con IVA.
Primero distinguir tres situaciones. Una columna de IVA vacía en una factura puede significar tres cosas, y se contabilizan de forma distinta: una exención (sin IVA devengado, sin derecho a deducción), el tipo cero (IVA al 0 %, con derecho a deducción) o la inversión del sujeto pasivo (IVA íntegramente devengado, pero por su cliente). Confundirlas lleva los gastos o la deducción al lugar equivocado. Los tipos de este artículo son los españoles.
¿Busca algo más concreto? Para la contabilización, vea contabilizar el IVA. Para los lados de la cuenta detrás de estos asientos, lea qué es el crédito en contabilidad. Y si quiere ver la estructura de una factura con dos tipos, vaya al ejemplo resuelto.
Índice
- ¿Qué significa estar exento de IVA?
- ¿Cuándo se aplica una exención?
- ¿Exención, tipo cero o inversión del sujeto pasivo?
- ¿Qué se pone en una factura sin IVA?
- Un ejemplo de factura: prestación exenta
- Y con IVA: una factura con dos tipos
- Cuatro errores frecuentes
- Extraer el IVA de sus facturas
- Preguntas frecuentes
- Conclusión
¿Qué significa estar exento de IVA?
En caso de exención, su servicio o entrega queda fuera del ámbito del IVA. No repercute IVA y no tiene que ingresarlo. A cambio, y esto se olvida a menudo, ya no puede deducir el IVA que usted mismo paga en sus compras: pasa a formar parte de sus gastos. Para un profesional exento, una factura de compra con un 21 % de IVA cuesta por tanto realmente un 21 % más que para un colega que sí puede recuperarlo.
¿Cuándo se aplica una exención?
Las exenciones están previstas por ley y dependen del tipo de actividad, no de una elección. Las más habituales:
- Sanidad: actos de médicos, dentistas, fisioterapeutas y profesiones asimiladas.
- Enseñanza: formación reconocida y determinadas clases particulares.
- Operaciones bancarias, financieras y de seguros.
- Arrendamiento de vivienda, con excepciones para los locales de negocio.
- Ciertas actividades deportivas, culturales y sociales, bajo condiciones.
Si duda de si su actividad entra en alguna de estas categorías, compruébelo en su agencia tributaria, ya que las condiciones y los límites cambian. Tenga en cuenta que una actividad exenta no le libera del resto de sus obligaciones formales: sigue emitiendo facturas y conservándolas.
¿Exención, tipo cero o inversión del sujeto pasivo?
| IVA en la factura | ¿IVA devengado? | ¿Derecho a deducción? | |
| Exención | ninguno | no | no |
| Tipo cero (0 %) | 0 % | sí, al 0 % | sí |
| Inversión del sujeto pasivo | ninguno, con mención | sí, por el cliente | sí |
En la factura los tres casos se parecen: la columna de IVA está vacía. En contabilidad divergen por completo, y es la tercera columna la que decide el dinero. Una columna de IVA vacía no es por tanto una conclusión, sino una pregunta: ¿cuál de las tres se aplica?
¿Qué se pone en una factura sin IVA?
Todos los requisitos habituales de facturación siguen vigentes: número de factura, fecha, datos de ambas partes, descripción de lo entregado y el importe. Lo que se añade es el motivo de la ausencia de IVA. Indique por tanto de forma explícita que se trata de una operación exenta, o que el IVA se ha invertido, o que se aplica el tipo cero. Sin esa mención su cliente no puede determinar cómo contabilizar la factura, y en el caso de la inversión del sujeto pasivo el régimen no es ni siquiera válido.
Un ejemplo de factura: prestación exenta
Suponga que es fisioterapeuta y factura cinco sesiones de 100 euros. Esa prestación está exenta, así que la factura queda así:
| Línea | Cantidad | Importe |
| Sesión de fisioterapia | 5 | 500,00 € |
| IVA | ninguno: prestación exenta | |
| Total a pagar | 500,00 € |
Fíjese en tres cosas. No hay tipo ni cuota de IVA, y por tanto tampoco un subtotal sin IVA: el importe es el importe. Lo que sí figura es el motivo, porque sin él su cliente no puede saber si se trata de una exención, del tipo cero o de una inversión del sujeto pasivo. Y el precio no ha bajado: si la misma sesión hubiera estado sujeta al 21 %, la factura habría llevado 105 € de IVA y un total de 605 €.
La cuenta llega por el lado de las compras. Si como profesional exento compra un portátil de 1.000 euros más IVA, paga 1.210 euros y contabiliza el importe completo como gasto. Un colega con operaciones sujetas recupera esos 210 euros y le quedan 1.000 euros de gasto. El mismo equipo le cuesta por tanto un 21 % más, y eso es lo que realmente hace una exención.
Y con IVA: una factura con dos tipos
Si sí repercute IVA, cada tipo recibe su propio subtotal. Suponga asesoramiento al tipo general del 21 % y un libro al tipo superreducido del 4 %:
| Línea | Base imponible | Tipo | IVA |
| Asesoramiento, 10 horas | 1.000,00 € | 21 % | 210,00 € |
| Libro técnico | 100,00 € | 4 % | 4,00 € |
| Subtotal sin IVA | 1.100,00 € | ||
| Total IVA | 214,00 € | ||
| Total a pagar | 1.314,00 € |
Si la factura solo indicara «IVA 214,00 €» sin el desglose, nadie podría determinar qué parte corresponde al 21 % y qué parte al 4 %. Recalcularlo es imposible sin conocer la proporción, y es justamente ese desglose lo que pide la declaración. El desglose por tipo es por tanto una obligación, no un detalle de cortesía.
Cuatro errores frecuentes
- Confundir exención con inversión del sujeto pasivo. En la inversión el IVA sí está devengado, solo que por su cliente. Contabilizado como exento, falta en su declaración.
- Deducir IVA estando exento. Ese derecho no existe, y es la partida que una comprobación mira primero.
- No indicar el motivo de una columna de IVA vacía. Su cliente no sabe entonces cómo contabilizar, y sin mención la inversión del sujeto pasivo es inválida.
- Un solo importe de IVA para varios tipos. Son los 214,00 € del ejemplo anterior, inservibles por falta de desglose.
Extraer el IVA de sus facturas
En el lado de la recepción, el desglose del IVA es precisamente el trabajo que consume tiempo: determinar factura por factura qué línea lleva qué tipo e introducir los importes por separado. TriFact365 reconoce sus facturas de compra y prepara una propuesta de asiento en su propio portal, con la base imponible, la cuota de IVA y el código correcto en cada línea, también en facturas cuya columna de IVA está vacía por la inversión del sujeto pasivo. Tras su comprobación y aprobación, el asiento pasa a su programa de contabilidad con el documento al lado. Descubra el procesamiento digital de sus facturas de compra.
Preguntas frecuentes
Que no repercute IVA en una entrega o un servicio porque la actividad queda fuera del ámbito del impuesto. No ingresa nada, pero tampoco puede deducir el IVA soportado en sus compras.
Entre otras la sanidad, la enseñanza reconocida, las operaciones bancarias, financieras y de seguros, el arrendamiento de vivienda y ciertas actividades deportivas, culturales y sociales. Las exenciones están previstas por ley.
Con una exención no hay IVA devengado y no tiene derecho a deducción. Con el tipo cero el IVA se devenga al 0 % y conserva ese derecho. En la factura ambos se parecen.
Todos los requisitos habituales, más el motivo de la ausencia de IVA: operación exenta, tipo cero o inversión del sujeto pasivo. Sin esa mención su cliente no sabe cómo contabilizarla.
No. Quien realiza operaciones exentas no tiene derecho a deducción. Ese IVA pasa a ser un gasto, de modo que una compra con un 21 % de IVA le cuesta realmente un 21 % más.
Cada tipo recibe su propio subtotal. Con 1.000 € al 21 % y 100 € al 4 % indica 210 € y 4 € por separado, con un subtotal de 1.100 €, un IVA de 214 € y un total de 1.314 €.
TriFact365 reconoce sus facturas de compra y prepara una propuesta de asiento con la base, la cuota y el código correcto en cada línea, también cuando la columna de IVA está vacía. Tras su comprobación, el asiento pasa a su programa de contabilidad.
Conclusión
Estar exento de IVA suena a ventaja, pero es sobre todo una posición distinta: no repercutir IVA significa también no recuperarlo. Y más importante aún: nunca lea una columna de IVA vacía como algo evidente. Exención, tipo cero e inversión del sujeto pasivo se parecen en el papel y se contabilizan de forma distinta, así que indique siempre el motivo.


